miércoles, 10 de junio de 2015

Mamíferos Mexicanos en Peligro de Extinción


Introducción

En la actualidad la mayoría de mamíferos mexicanos, se han visto afectados por la devastación de sus hábitats y todo esto a causa del hombre, lo podemos ver en la Norma oficial mexicana (NOM-059-2001-SEMARNAT) que muestra una lista de 295 especies y subespecies de mamíferos en riesgo, de acuerdo a Cervantes et al. (2003) registran 450 especies de mamíferos terrestres, y Ceballos y Oliva (2005) reportan 525 especies, reconociendo 230 especies mexicanas en riesgo, podemos decir que aproximadamente la mitad de los mamíferos se encuentran amenazados, volviéndose un factor importante a considerar, haciéndonos reflexionar sobre como poder frenar este problema, antes de que dejen de existir, ya que cada uno de los elementos que viven dentro de un ecosistema, son elementales para que este pueda funcionar correctamente, pues bien dentro del presente vamos a abordar distintas familias de mamíferos, hablaremos sobre su estatus de riesgo y cuáles son las causas por las que se encuentran en él.

Entre los mamíferos de México encontramos:

  • Edentados (Orden Xenarthra) como los armadillos,
  • Cetáceos (ballenas),
  • Roedores (ratones)
  • Quirópteros (murciélagos),
  • Marsupiales (tlacuaches),
  • Pinnípedos (focas y leones marinos),
  • Lagomorfos (conejos y liebres),
  • Ungulados (venados),
  • Perisodáctilos (pecarís),
  • Insectívoros (musarañas)
  • Sirénidos (manatíes).

Lamentablemente en todos estos grupos encontramos especies en peligro de extinción o amenazadas.


Causas generales

La principal causa de desaparición de las especies, se debe a la destrucción de su hábitat, por el deterioro del medio ambiente debido a la acción del hombre, reduciendo los sitios adecuados para la sobrevivencia y reproducción de los animales.
Otro problema es la cacería ilegal, por la falta de regulaciones efectivas, incentivos y el desconocimiento del problema que esto genera. Lo cual se ha ido controlando poco a poco con las nuevas reformas, pero pareciera que aún hace falta mucho por hacer.

Grupos particulares

Hablaremos principalmente de dos grupos de animales que hemos estado descuidando: los mamíferos marinos y los grandes carnívoros.

Mamíferos marinos

En nuestro país están casi todas las familias de cetáceos, excepto los delfines de río como el del Amazonas, la familia Platanistoidea; la beluga y el narval, Monodontidae, y la ballena franca enana, la única de la familia Neobalaenidae. En cuanto a los pinnípedos, de las tres familias sólo falta la de las morsas, Odobenidae, en la familia Balanopteride (verdaderas ballenas) la NOM reconoce 7 especies, 6 de las cuales están bajo el régimen de protección especial y una en peligro; 18 miembros de la familia Delphnidae (delfines y orcas); 2 de la familia Keogidae (Cachalotes); 2 de la familia Phocoenidae (marsopas), como la vaquita marina, y, finalmente, 5 de la familia Zifinidae (ballenas picudas).

Prácticamente todas estas familias están bajo protección especial, porque la mayoría de las especies de cetáceos usan las aguas mexicanas para procrear, viéndose muy afectadas. Estos estatus de protección corresponden a acuerdos internacionales.

Los delfines y las marsopas, como la vaquita marina, quedan atrapados en redes de pescadores en las que perecen por asfixia. Los pinípedos (focas y lobos marinos), que habitan costas de la península de Baja california, se ven afectadas, por la destrucción de sus hábitats, pues las playas se transforman en destinos turísticos, o se ven influenciados por éstos, por lo que los animales ya no encuentran en ellas sitios para la procreación. La contaminación de los mares y las malas prácticas de pesca también son factores para la desaparición de estas especies. De la familia Otaridae, el lobo marino de california se encuentra en protección especial y la foca de Guadalupe en peligro. La familia Phocidae, del elefante marino (Mirounga angustirostris), se encuentra como amenazada; la foca común (Phoca vitulina), está bajo protección especial, y la foca monje del Caribe (Monachus tropicales), aparece como extirpada del medio silvestre.


Los grandes carnívoros

México tiene una gama de carnívoros dentro de su territorio: los pequeños carnívoros, como los zorrillos, las comadrejas, los cacomixtles, etcétera. en peligro de extinción, por la destrucción de su hábitat, o por la caza directa; quienes en la mayoría de los casos tienen tasas de reproducción relativamente altas, que les permiten sobrevivir aún en zonas con alta presión humana, en pequeñas áreas naturales. Estos micro-carnívoros consumen insectos, aves, reptiles o mamíferos de menor tamaño. Interactúan con el hombre,  al consumir huevos, gallinas o pollos, ocasionando pérdidas económicas a los campesinos de escasos recursos económicos.

El otro grupo de carnívoros son los denominados megacarnívoros o carnívoros de gran tamaño, estos suelen tener mayor cantidad de encuentros con el hombre provocando conflictos por su naturaleza, ya que afectan el ganado doméstico y escasamente causan la muerte directa de los seres humanos. Estos conflictos se incrementan en número e intensidad por la destrucción de los hábitats nativos y de sus presas, por lo que la caza ilegal (en ocasiones promovida por los gobiernos) ha intervenido para que los grandes carnívoros mexicanos estén en gravísimo peligro de extinción, a pesar de que estos deberían ser motivo de orgullo nacional.


Felinos

De los seis felinos silvestres (Cervantes et al. 2003) que habitan el territorio nacional, el más conocido es el Jaguar (Panthera onca) de origen tropical, reconocido como el más poderoso de los depredadores y por los pueblos mesoamericanos (Armella et al, en prensa). Este animal se distribuía en todas las zonas tropicales de México. Aunque actualmente se ubica en todo el sureste (Chiapas, Quintana Roo y Tabasco), en estados del norte como Sinaloa, mientras que en el Golfo están en la frontera con Estados Unidos. No se conoce la situación real del estado de conservación de esta especie, ya que es solitario y tiene hábitos nocturnos, además de ser sigiloso por naturaleza. Gracias a esto solo se conocen los ejemplares que interactúan con el hombre. Si bien el jaguar fue cazado extensivamente por su piel, las fuertes regulaciones, acerca del comercio de pieles, han disminuido la caza furtiva. Sin embargo, la cacería ilegal aún se presenta por problemas con el ganado.

El Puma (Felis concolor) es un felino que habita los bosques del norte del país, de donde es originario, y ha migrado hacia el sur hacia habitas tropicales, debido a la falta de hábitat. Es la única especie de los felinos que no aparece en la norma oficial bajo ninguna condición de riesgo. Para la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, esta especie es considerada como de “ultima preocupación” (least concern), es decir no se encuentra en grave situación de conservación, por su amplio rango de distribución.

De los pequeños félidos el jaguarundi (Herpailurus jaguarundi) es la especie que se encuentra en mayor peligro de extinción. Es reconocida como amenazada, a pesar de que vive desde el sur de estados Unidos (Texas, Arizona y Florida), hasta el sur del continente. Por su tamaño su alimentación se restrinje a vertebrados chicos, y por sus hábitos de vida dentro de las selvas húmedas, es poca su interacción con el ser humano.

Los dos pequeños gatos manchados: el magray (Leopardos weddii) y el ocelote (Leopardus pardalis), están en en peligro. Estos animales, no rebasan los 10 kg de peso, viven en las zonas selváticas, desde el sur del país hasta Sudamérica. Son perseguidos por sus pieles. Al igual que los otros gatos, tienen hábitos nocturnos y su hábitat al interior de las selvas complican el estudio de sus poblaciones (Ceballos y Oliva, 2005).

El lince o gato montés (Lynx rufus) no aparece en la lista de la Norma ofical Mexicana. Su presencia en México suele ser confundida con los gatos ferales, gatos domésticos que por su tamaño y coloración abandonan el entorno humano para convertirse en silvestres. De ahí que existan pocos reportes sobre la especie, a pesar de no encontrarse “oficialmente” en peligro. Debido a la disminución de su hábitat natural y la presencia misma de gatos domésticos con los que esta especie puede entrecruzarse, en algún momento puede desaparecer.


Osos

Otro grupo de grandes carnívoros es el de los osos. En México alguna vez habitaron las dos especies de grandes Ursidos Americanos: el Grisli (Ursus arctos) y el Oso Negro (Ursus americanus). El primero aparece en la NOM-059 como extirpado del medio natural. No se ha visto desde los años sesenta del siglo XX (animalesextinción. es). La subespecie que habitaba en nuestro país era el Ursos arctos nelsoni, que alcanzaba hasta 1.90 m de alto, parado en dos patas, y más de 300 kg de peso. Desaparecido por la cacería indiscriminada, aunada a su bajo potencial reproductivo. Por ser un carnívoro cazador se le atribuyó la destrucción de ganado en el norte de México. La especie que se mantiene en México es el Oso Negro. También es carnívoro y puede cazar y depredar ganado, comer bayas, frutos y varios vegetales siendo percibido como una amenaza menor para la población humana. En la norma oficial mexicana aparece como “en peligro y en la modificación del 2008, se reconoce a la población de la Sierra del Burro, Coahuila, como de protección especial. Encontrar esta especie en el apéndice II del CITES (Convenio Internacional de Comercio de Especies) indica que puede ser objeto de comercio, ya que en norteamérica existen poblaciones importantes silvestres y no está en grave peligro a nivel mundial. A pesar de esto es considerada en los programas de protección especial del convenio Canada-Estados Unidos-México para su protección.

De acuerdo a DoanCrider (2002), los ganaderos privados permitieron la presencia de osos en sus ranchos al unir sus tierras y crear una superficie amplia para que esta especie se reproduzca y sirva de apoyo genético a las poblaciones del Parque Big Bend, en Texas. Es por esto que la NOM-059 resalta el valor específico de esta población.



Cánidos

En esta familia de acuerdo a Cervantes et al. hay cuatro especies: el coyote (Canis latrans) y la zorra gris (Urocyon cineroargentatus) no están considerados en peligro por la NOM-059-2001. Son especies muy adaptables y esquivas, con altos potenciales reproductivos y omnívoros, por lo que pueden comer lo que sea. Sin embargo la zorra del desierto (Vulpes velox), con 6 subespecies, se encuentran amenazadas. Su distribución reducida, tamaño pequeño y hábitat específico, hacen que esta especie esté en peligro de extinción.

El lobo mexicano está considerado por la NOM- 059 como extirpado del medio natural. Los últimos ejemplares fueron capturados a finales de los 60 en Durango y Chihuaha. Esta especie, tiene una subespecie exclusiva de México: el lobo mexicano (Canis lupus baileyi), que se encuentra en estado de conservación por la SEMARNAT (2009) quien tiene un plan para reintroducir un número limitado de ejemplares en el noroeste del país, en las zonas altas de la Sierra Madre Occidental, que permita recrear uno de los ecosistemas de esta zona del país.

El lobo, fue perseguido, cazado, envenenado y exterminado en México, por la depredación sobre el ganado ovino, vacuno y caballar, además de ser la causante, de la diseminación de la rabia entre los perros domésticos (González et al. 2004). El ejemplo del lobo mexicano puede ser seguido para otras especies como el oso y el jaguar, que si bien sus poblaciones no se han reducido tanto como las del lobo, sí han visto mermadas las áreas en las que antes era común observarlos.



Conclusiones

Como ya lo vimos hoy en día tenemos muchos animales en peligro de extinción, motivo por el que preocuparse, ya que si no se les presta el suficiente cuidado, éstos pueden dejar de existir, por motivos como el incremento en la población humana, la destrucción de las zonas naturales, problemas de corrupción y la falta de compromiso con la naturaleza, reduciendo cada vez más los hábitats en que los mamíferos silvestres viven. No solo basta con formular leyes que los protejan sino también es necesario que cada uno de nosotros tengamos un poquito de sentido común y pensar en qué pasaría si seguimos realizando nuestras acciones que perjudican a terceros.

Es necesario hacer conciencia y difundir la educación ambiental, generando opciones productivas como el ecoturismo, y los aprovechamientos sustentables, con el objetivo de cuidar y preservar el medio ambiente y los que vivimos en él.

Bibliografía

Alvares V., R. C., R. G. González G., L. Yáñez L. y M. A. Armella. 2003 Historia, biología y conservación de un símbolo olvidado de México: El lobo gris mexicano
Ceballos, G. y M. G. Oliva 2005 Mamíferos Silvestres de México Ed. CONABIO.
Doan-Crider D. y D. G. Hewitt, 2005 El Oso Negro regresa de Manera Natural.
CONABIO Biodiversitas No 63: 1-5 Doan-Cider. D. 2002, Por el camino del Oso. Especies enero-Febrero pgs 2-8 Ed. Naturalia
EMC=Cosmos 2009 : Enciclopedia delas ciencias y la tecnología en Mxico, Ed. Universidad autónoma Metropolitana y CONACyT Galindo Leal, C. 2009 Panthera onca Editorial UAM SEMARNAT, 2009. Programa de Acción para la conservación de la Especie lobo gis Mexicano, (Canis lupus bailey) Referencias electrónicas
Norma OFICIAL MEXICANA: http://www.semarnat.gob.mx/leyesynormas/Normas%20 Oficiales%20Mexicanas%20vigentes/NOM-ECOL-059-2001.pdf
Proyecto de MODIFICACIONES a la NOM-059 de 2005 http://207.249.181.113/participacion/IMG/pdf/2008_12_05_Proyecto_Modificacion_ NOM-059-2001.pdf

El porqué de este tema, es referente a que actualmente es un gran problema que en un futuro próximo crecerá y entonces trataremos de darle la importancia que se merece, pero tal vez será demasiado tarde.

Este problema no solo afectara a la flora y fauna sino también nosotros nos veremos inmersos en él, llevándonos tal vez a nuestra propia destrucción sino hacemos algo ahora por cuidar el medio en donde vivimos y luchamos por hacer de nuestro hogar un mundo mejor.

Por último quisiera mencionar que siempre he tenido un gusto y cariño por los animales, ya que ellos también sienten y son similares a nosotros en ciertas cuestiones, razones por las cuales debemos pensar antes de realizar acciones que puedan afectarlos.

Y bien cómo fue que empezó todo, pues creo que todo se parte de una base o idea y que mejor tener la información básica o necesaria para poder analizarla y poder desarrollar tu propio conocimiento.

En segundo plano hay que leer la información que tenemos para partir de ahí y echar a volar nuestra imaginación e ir relacionando lo que leemos con las experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas.

Posteriormente volver a leer e identificar las ideas principales, interrelacionándolas y agregar mi opinión y un poco de mi conocimiento para complementar e enriquecer a su vez mi trabajo, plasmándolas para terminar en un documento.

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